lunes, diciembre 04, 2006

Mi primer diente

Cuando uno es niño se ve enfrentado a varios acontecimientos, pero uno de los que siempre nos vamos a acordar es el hecho de comenzar a cambiar los dientes de leche. Yo recuerdo que se soltaban inesperadamente, como pruebas irrefutables de nuestro crecimiento. Y recuerdo también que los ayudábamos a soltarse y a veces los tironeábamos para que salieran de una vez. Había un poco de sangre; no todo era muy limpio. Había un poco de dolor; poquito; un poco de miedo. Había entusiasmo, no sé por qué si nos veíamos tan feos sin dientes.

Mi mamá guardaba los dientes en un frasco en su dormitorio. Incluso mis muelas del juicio estaban ahí. Ese frasco ahora es leyenda.

Mi hijo comenzó el camino de los dientes nuevos y conversamos harto rato antes de sacarle el diente que tenía suelto. En realidad, ya se lo había extraído y seguíamos conversando, pero él no se dio cuenta. Le saqué fotos. Le conté varias historias de cómo había cambiado yo los dientes. Nos reímos. Su hermana ya está preparada para el próximo año y así me lo dijo y además sabe que tiene que dejar el diente debajo de la almohada. Ella tiene todo pensado desde mucho antes. Tiene cinco años y ya me dijo que quería hacer clases e ir a la universidad y enseñar por todo el mundo. Nos reímos.

lunes, noviembre 20, 2006

An affair to remember
El le contó la historia y ella luego le dijo que la había estafado. Que todo lo que le había dicho estaba en la película An affair to remember. ¿Algo para recordar?, pregunto él; sí, le dijo ella, muy cortante. El no tenía idea de que su historia estaba en otras historias y seguramente otros contarían la misma historia en otro tiempo y alguien vería de nuevo la película y diría: “todo lo que me dijo él está en un guión de una película vieja y melodramática, qué estafador es este tipo”.

Qué se puede decir, las películas están ahí como un cierto reflejo de algunas historias que se repiten una y otra vez en la vida común y corriente de las personas. Eso sí, un tanto exacerbadas, un tanto exageradas, un tanto distorsionadas. Pero hay ciertos ecos, pisadas que nos hacen sentido y consonamos en las imágenes y nos hacemos parte de ellas.

Aunque él se decía a sí mismo que no le había contado la historia de Algo para Recordar, sino que le contó una breve historia de un momento en la vida de alguien que comenzaba a caminar en el mundo de la esperanza y la desesperanza, ahí en la incertidumbre de lo que ocurriría el día de mañana. No era una estafa, se decía él, aunque así hubiera sonado.

miércoles, noviembre 15, 2006

Ensayo

Inquietud quizás miradas quizás un beso
Después las manos y tus ojos
Tu aroma adormecido en mis entrañas
Quizás sólo un beso y nada más
Nada más que seguir en lo que hacíamos
Sin la extraña mordedura en el ocaso de un día
En la incierta petición de un simple beso
Entretejido desde el fondo de mí mismo con tu nombre

domingo, octubre 22, 2006

El libro de los afectos

Cuando tomé el libro que trajo mi hijo Cristóbal, leí que en su portada decía “Libro de los Afectos” y en su interior había una pequeña introducción en la que indicaba que éste era un espacio en el que guardaría un parte de su niñez, a la que ojalá pudiera volver siempre que quisiera.

Con mucha curiosidad abrí el libro para hojearlo y dar un vistazo al contenido. Allí estaba él relatando sus historias de infancia, de su primera infancia, con una asombrosa madurez para un niño de apenas seis años. Nos describía a nosotros, sus afectos, sus sueños, sus modelos de conducta. Allí estaba él retratado a través de su propio relato, en una historia en la que me vi yo mismo a través de sus ojos.

Me dedicó muchas frases en su libro, llenas de amor, llenas de orgullo, también habló acerca de la familia, de su hermana, de su mamá y su alegría de ser hijo nuestro. El libro de los afectos me devolvió mi propia niñez, mis sueños, mis alegrías, mis esperanzas. También me puso en mi rol de padre, en relación con mis hijos y todo adquiere un nuevo sentido. No hay una universidad en la que uno se gradúe de papá; pero ahí están nuestros propios hijos como prueba de nuestra labor como padres.

Las risas y las lágrimas se juntaron en mi rostro. Luego, al acostarlo, como todos los días, le di un beso y un abrazo, y le di las gracias por enseñarme lo maravilloso que es el mundo con ellos.

jueves, octubre 12, 2006

El Premio Nobel se lo doy a Nicanor Parra

A pesar de que el ganador oficial del año 2006 sea otro y a pesar de que la consabida amalgama de la política haya adornado las calles de Estocolmo con su presencia nuevamente, yo le doy el Premio Nobel a Nicanor Parra.

El se lo merece, caray que se lo merece. ¿O acaso hay alguna duda? Después de Mistral y Neruda, Nicanor Parra era a gritos quien merecía recibir el premio.

En esta oportunidad, el novelista turco Orhan Pamuk, de 54 años, fue el galardonado. Si bien los merecimientos de este escritor son varios, no alcanzan todos ellos la altura de la obra de Nicanor Parra, cuya influencia poética no sólo tiene base en Chile y Latinoamérica, sino que en todo el mundo y esto no es palabrería de marketing, los artículos, los libros, las obras poéticas, los tributos, los seminarios, las tesis y un largo etcétera están ahí como prueba para quien quiera descubrir por qué Parra merecía el Nobel.

Parra nos ha legado una obra fundacional, inaugurando un mundo de nuevos significados en el que la poesía se nos hizo irónicamente real.

Probablemente si Parra se hubiera dado maña para salir a recorrer las ciudades del mundo y deambular dictando cátedras sobre la paz y la política y la construcción de un mejor mundo, hubiera tenido alguna remota posibilidad de llevarse el premio. Pero eso es difícil a sus más de noventa años y más difícil también sería pensar en que alguien como Parra acudiría a hiperventilarse por la rutilante senda de los postulantes al Nobel.

Sin embargo, en este simple acto en algún lugar de Santiago de Chile, yo le otorgo el Premio Nobel a Nicanor Parra y renuevo en este mismo acto mi admiración por su inmensa obra. Así sea.

miércoles, septiembre 27, 2006

La débil palabra


(“El día de los desventurados, el día pálido se asoma”, Pablo Neruda)

La débil palabra en esa puerta
que entreabre sus entrañas

al silencio aquel de los vagabundos
débiles del alba acumulados en las esquinas húmedas
llenas de promesas rotas
de otras palabras que juraron seguir siempre aquel camino
La exigua huella
destiñendo las pisadas hasta borrarlas en su origen
Allí las manos vacías de presagios
destinadas a encontrar alguna pista de su propia historia
Allí en el umbral
desenfundando el tacto ante lo hablado
y maldiciendo

lunes, septiembre 11, 2006

La Moneda en llamas

Santiago, 10 de septiembre de 2006.- Llamas surgen de las ventanas del Palacio de La Moneda, por Morande 80, mientras una turba de encapuchados lanza consignas contra el gobierno y la oposición.

La anarquía baila por las veredas y las calles del centro de Santiago. Alguien da una entrevista a quemarropa y con el rostro descubierto. No están de acuerdo con el oficialismo ni la oposición, ni con nadie. A decir verdad, en el último tiempo yo tampoco he estado de acuerdo con el oficialismo y menos con la oposición.

Les dicen infiltrados. El gobierno usa la misma palabra que alguien usó alguna vez contra ellos. Los infiltrados no están contentos. Hay de todo, es cierto, algunos mucho más violentos que otros, tal vez con el tejo un poco pasado. Pero alguien tiene que reclamar y desquitarse. Saltar y gritar y patear y romper la uniformidad. Reclamar y dejar de dormir. Gritar y patear y molestarse para que nos demos cuenta de que aún estamos vivos y que el mundo puede ser un poco mejor.

martes, agosto 22, 2006

Yo te premio porque quiero hacerlo y punto

A propósito de premios nacionales y otros premios menores, becas, puestos de confianza y un largo etcétera, que incluye una anticensura para un antipoeta, tal vez sería mejor que fuéramos más sinceros y diéramos nuestro veredicto fundamentado en lo que realmente queremos decir: “Te doy el premio porque quiero hacerlo y punto”.

Para que seguir con patillas, como dijo el ex presidente Aylwin. Bueno o malo cada escritor tiene su obra, cada profesional tiene su carrera y así sucesivamente. El hecho es quién pesa más, quién trasciende más, quién aporta más, quién dice algo más allá de lo que ya está dicho.

De los candidatos, todos narradores según el turno (algo absurdo de principio a fin), salió elegido alguien que sin duda tiene carrera literaria, pero también tiene carrera periodística y tal vez a nadie le habría parecido extraño que hubiera sido premiado en periodismo en lugar de literatura. Pero por qué le dieron éste. Se lo dieron y punto. Qué más pueden decir, ¿pueden apelar a que su obra es mejor o más contundente que la de German Marín o incluso que la de Diamela Eltit?

Sin duda José Miguel Varas tiene merecimientos, hizo historia, con valor y dedicación. Hizo historia. ¿Ha hecho literatura? Sí, tiene su obra, la tiene, qué duda cabe. ¿Premio Nacional?

¿Por qué no se lo dieron en su momento a María Luisa Bombal? Seguramente le faltaba peso, porque no tenía muchos libros. Aunque siguiendo esa lógica, podríamos pensar que el próximo narrador que tuviera derecho al premio sería Lafourcade, pues tiene un montón de libros y todos juntos deben pesar un par de kilos. Vaya peso de obra que debe tener.

Se lo dieron a José Miguel Varas y punto. Fírmese y archívese.

sábado, agosto 19, 2006

Enterradlos con o sin honores, pero aseguraos de que el suelo no sea fértil. No vaya a ser cosa que ellos broten nuevamente

¿Quién mato a Juan Pérez o John Smith? Todos lo sabemos. De a poco se han descubierto las pistas, que estaban ahí, a vista y paciencia de todos.

¿Se puede tapar el sol con una mano? No, pero se intentó mucho tiempo, incluso se llegó a una especie de eclipse consensuado, en que el sol no aparecía claramente y la luz de la verdad estaba oculta bajo un manto lábil pero permanente, afirmado en falacias evidentes.

Hay una pléyade de caballeros que hicieron de las suyas. En todas partes había uno. Se están muriendo. Los años les pasan la cuenta; curiosamente es el tiempo el que se encarga de llevárselos y no la justicia.

Bueno, por algo la justicia es ciega, aunque sólo con algunos, porque se ha encargado de unos pocos caballeritos sin mucho peso específico; salvo uno, que está por ahí encerrado desparramando su ira y reclamando su inocencia, a cambio de la verdad acerca del caballero mayor, que está que se va para el otro mundo.

No obstante, la mayoría de estos caballeros mueren en sus casas, tranquilos, viendo la televisión, recordando su gran vida, su inmensa labor por el bien de la sociedad. Así mueren, incólumes.

viernes, agosto 04, 2006

Una carta secreta

Michelle escribió una carta a Néstor. Estaban los dos medio enojados por una cuestión que pasó entre ellos; él tenía problema de gases y ella recibió todo el impacto de los mismos. Entonces Michelle se enojó y tomó el lápiz y les dijo a todos que iba a escribirle algo a Néstor para que viera el tema de los gases porque ella no lo iba a aguantar otra vez.

El se hizo el loco, pero ella volvió a decir que estaba escribiendo algo muy pesado para que la relación fuera más civilizada y respetuosa, pues los amigos no se separan por los problemas con los gases; sin embargo tampoco se puede aguantar que alguien no haga ningún esfuerzo por controlar los gases.

Y Michelle la escribió. Néstor la leyó con la mirada perdida, extraviada. Estaba desparramado en su escritorio cuando la leyó, sintiendo que los gases subían y bajaban.

Luego Néstor la respondió. Y Michelle la leyó, con la mano en la nariz, muy apretada.

miércoles, agosto 02, 2006

¿Qué pasa, Fidel?

La revolución cubana fue un evento que causó expectación en estas latitudes y las miradas de los viejos calamares imperialistas se tornaron acuciosas, sacando cuentas, formulando hipótesis, estableciendo dictaduras para consolidar el equilibrio básico que se requería ante la inminencia del avance izquierdista.
Bueno o malo, Fidel ha superado innumerables contratiempos, desabastecimiento, aislamiento, malos humores. Ha resistido los embates posteriores a la caída del mundo soviético con bastante creatividad y ahí está todavía, después de tantos años, después de tantos años, después de tantos años…
“Lo importante es que en el país todo marcha y marchará perfectamente bien”. El sabe que el fin está a la vuelta de la esquina. La verdad es que el fin lo alcanza a él y a su hermano y todos los veteranos revolucionarios del siglo pasado que forman su círculo más cercano. Hasta aquí todo está en calma. Las noticias de su enfermedad las maneja él mismo, al estilo de Fidel, como todo en la isla...
El viejo comandante Fidel es el último de su especie. El es el último hombre real de su especie; no una caricatura edulcorada y venida a menos como otros personajes que han aparecido en nuestro continente.
El siglo XXI se nos viene fuerte. Fidel, viejo, tranquilo, la isla tiene que seguir su rumbo. Seguramente las hamburguesas irrumpirán junto a las papas fritas y la coca cola, de una forma explícita y no bajo cuerda como ha sido hasta ahora. El turismo será tu fuerte y el paraíso socialista que soñaste será un gran resort donde los hijos de los viejos calamares se divertirán y agradecerán tu partida, tal vez visiten tu tumba o tu casa y se saquen fotos junto a tu recuerdo. Todos serán revolucionarios después de ti…
Así no más es, Fidel. ¿Cuál es el problema de decir qué pasa con tu enfermedad entonces? Si al final los gusanos roerán tu cuerpo y el de toda la isla también.

jueves, julio 27, 2006

Ubi sunt

Y qué fue de aquello que pensamos
en el secreto de una tarde acumulada en la memoria
De aquella huella que alguna vez anduvimos
Del misterio en que nos adentramos quedamente
Qué fue de las miradas
De las horas
De los días contemplando aquel deseo
Qué fue de nosotros
Los elegidos

lunes, julio 17, 2006

Récords de la Presidenta

Hasta el momento, la Presidenta ha establecido varios récords, partiendo por ser la primera Presidenta de Chile, todo un logro para un país machista como es el nuestro. En este contexto, el prematuro cambio de gabinete viene a ser un récord de dudable talento, sobre todo pensando en que los equipos de trabajo de este gobierno tienen muy poco tiempo para realizar sus tareas. No es bueno prejuzgar, pero queda en el aire la sensación de que se vienen más cambios, ¿Lagos Weber?

Otro de los récords irónicos es el que se desprende de la visita de la Presidenta a los habitantes de la zona de Chiguayante. Hace unos años, cuando era ministra de Lagos, Michelle Bachelet salió en un mowat a recorrer las calles de un país afectado y damnificado y esa imagen caló en las personas que vieron a una ministra comprometida con la gente; no obstante, ahora su visita a terreno no tuvo el mismo efecto ante un grupo de personas adoloridas y profundamente lastimadas por las catástrofes climáticas. De Presidenta no puedo repetir lo que hizo de ministra, ¿mala asesoría?, ¿por qué no funcionó ahora si antes resultó? En todo caso queda de manifiesto que en esta oportunidad la Presidenta se marcó sola. Otro récord puede ser el que se imponga ahora con Belisario Velasco y sus posibles informantes. Se me viene a la memoria otro tiempo, más gris y menos transparente de hace años. Los diarios empiezan a recoger las frases para el bronce de don Belisario. Se nota que hubo un cambio de gabinete y de estilo.

Un dato a considerar es la posible reacción que comience a desencadenar este cambio y futuros cambios de gabinete, pues la Presidenta puede alcanzar el récord de ser la primera militante de la Concertación que se diga a sí misma: “se acabó la Concertación, al menos en mi gabinete”. Pareciera estar a un paso de ser la manzana de la discordia…

¿No se pudo elegir con más tino al gabinete, pensando en el bien superior del país, para no estar haciendo estos cambios a medio morir saltando, después de grandes manifestaciones ciudadanas, encuestas poco favorables y bochornos en terreno donde la gente se ha sentido impelida a enrostrarle a la Presidenta su disconformidad y su impotencia?

No sé por qué la imagen de José Miguel Insulza se me viene a la memoria…


viernes, julio 14, 2006

Negociando el ocio

Cada vez que me pongo a pensar en el tiempo de ocio, me doy cuenta de que, siguiendo la antigua polaridad ocio-negocio, estamos más pegados en un tiempo de negocio disfrazado de ocio. Ir al mall, ir al supermercado, ir a comer, ir al cine, ir allá, ir acá. Chatear a esta hora, robarle tiempo al trabajo, para el ¿ocio? del chat y un largo etcétera parecieran ser parte de lo mismo, en una realidad construida sobre la base de ciertas interacciones comunicacionales que rozan la sensación de las ondas marinas, por su afán de adormecimiento.

¿A qué vamos a los mall? Seguramente, como dirían los comunicólogos estudiosos del tema, vamos a los mall a estar en el mundo. Nos divertimos, compramos, vamos al cine, interactuamos con el mundo en un espacio evidentemente resignificado, en el que el consumo se torna amable e incluso socialmente aceptable. Allí en el mall o en el super o hiper mercado nos sentimos a nuestras anchas, en un ambiente que mezcla muchas perspectivas, en el que la hibridación de culturas nos hace transitar por pasillos en los que se exhibe el último producto diet y más allá las mermeladas artesanales no guiñan el ojo para que nos acerquemos.

A veces no me he dado ni cuenta que he pasado una tarde entera en el mall y para qué decir el supermercado. Incluso el blog es parte de lo mismo, aunque se me ocurre que aquí negociamos nuestro ocio, porque sabemos que resignificamos esta tecnología para hacerla nuestra y reconstruir este espacio con el fin de aportar nuestros textos para la construcción de un mejor mundo o al menos un mundo más pluridimensional y no tan narcotizante como el de los medios tradicionales.

lunes, julio 03, 2006

Dos docenas de estrellas

El domingo no pude ir al estadio, de hecho no quise, pues a pesar de que mis pequeños hijos y yo somos hinchas albos, no me atrevo a llevarlos a este tipo de eventos en los que suelen salirse de madre algunos grupos, provocando eventos poco afortunados que tienden a poner ciertas viñetas de terror a un espectáculo extraordinario como es el fútbol.

Ciertamente, me dediqué a ver la señal del cable y a traducirles a mis hijos, de 6 y 5 años, el momento tan especial que estábamos viviendo. La historia se inició temprano, después de la misa dominical, comenzamos a ver el desfile de banderas y gente vestida de blanco, una señal inequívoca de que nuestro equipo tenía que ganar, y que iba a ganar, sin duda.

Vivo en la comuna de La Florida y a las doce del día, en el paradero 14 de Vicuña Mackenna, confluían personas a pie y en auto, en camionetas, en buses, todos iban al estadio. Sonaban las bocinas y se elevaban los cánticos más combativos del albo. Seguro que Colo-Colo iba a ganar.

Los restoranes mejoraban su oferta con el partido de Colo-Colo con la Universidad de Chile a las 16.00 horas y en un gesto de altruismo futbolero luego abrían las ventanas y puertas y permitían que tanto parroquianos como espectadores furtivos atestaran esos lugares.

No jugó bien Colo Colo, debemos decirlo, humildemente; pero fue sólo un partido dentro de una campaña espectacular. No jugó bien el albo; sin embargo, se impuso cuando tuvo que hacerlo, con la mente y el corazón puestos en la estrella 24 de su historia.

miércoles, junio 28, 2006

Qué podemos hacer y qué no podemos hacer

Supongamos que de pronto un supraeditor nos empieza a corregir lo que escribimos porque debemos mantener cierta coherencia textual y además cierta relación con el mundo que se supone tenemos de referencia allá afuera. ¿Qué pasaría? Obviamente tendríamos que empezar a caminar por la vereda de la verosimilitud y a editar desde cierta perspectiva más allá de la nuestra la realidad que nosotros queremos comunicar.

Si el supraeditor nos condujera editorialmente ya no seríamos una alternativa independiente para la construcción de una realidad que va entretejiendo realidades diferentes. Es cierto que a veces la entropía nos golpea la puerta, pero siempre van quedando los que tienen que quedar, los que tienen algo que decir, algo que comunicar. Siempre va quedando el lenguaje más fundamentado (no el más formal o más ilustrado).

Somos parte de algo más allá de nosotros mismos, algo que nos relaciona y nos convoca. Somos albañiles de una realidad que hacemos desde nuestras propias perspectivas y que aportamos en una discusión ecuménica, sin la esperanza de obtener algo más que poder dialogar abiertamente en el espacio que vamos nombrando y viviendo y construyendo.

Eso sí, la dominación mediante la técnica está a la vuelta de la esquina.

viernes, junio 23, 2006

El mundo gira
Las últimas situaciones acaecidas en la actualidad nacional (qué raro que el mundo se mueva a pesar de que todos estamos en Alemania) me hacen sospechar que luego hará su aparición nuestro rotundo e inefable amigo el nunca bien ponderado chupacabras. Y si no aparece, yo mismo voy a buscar por ahí en los callejones alguna señal de que un ser sobrenatural nos está comiendo la cordura y la capacidad de asombro.

Un viejo profesor solía decirme que el mundo da muchas vueltas y lo que hoy es blanco mañana puede ser negro o viceversa. Creo que tenía razón y es cosa de ver los acontecimientos recientes para que nos demos cuenta de aquello.

Nuestras autoridades de gobierno están muy complacidas con la visita del ilustre presidente electo del Perú, el señor Alan García; es cierto, el que estuvo al lado de la presidenta Bachelet es el mismo Alan García que alguna vez conocimos como presidente del Perú y que hoy vuelve a ser favorecido con el voto del pueblo.

El mundo gira y gira.

viernes, junio 16, 2006

Soledad

Alojando en la soledad del pensamiento que hiere las paredes
del callejón adormecido en la humedad de otras palabras
Anocheciendo sin un cierto punto de regreso
Confundido de tanto hablar y maldiciendo

lunes, junio 12, 2006

Límite

Estregado contra el límite de la llamada
incierta de la voz amanecida
como yo en un cristal atosigado de preguntas
descubro cierta clave
que me hace oscurecer por un momento
para volver luego a descubrir los pasos olvidados
de mi propia contemplación
Así esa voz está cerrada en su estructura
con la íntima serenidad de haberlo dicho todo
Más allá de la certeza
Más allá del paso inescrutable de la ruta
En la sílaba inaugural de lo evidente

viernes, junio 09, 2006

Construyamos una realidad mejor junto con los estudiantes

Los estudiantes secundarios no salieron a manifestar su descontento porque se les ocurrió de repente; no, por el contrario, ellos nos arrojaron en nuestra cara aburguesada y conformista que la educación así como está no anda bien. ¿Y qué? Dijimos todos al principio, cuando no pensábamos que estos jovencitos liceanos serían capaces de tener al país de cabeza por tres semanas. Claro que la educación está mal, no es posible que la única herramienta que tienen los jóvenes más necesitados para su movilidad social sea deficiente. Y lo peor es que desde siempre nos llenamos la boca con la frase típica del discurso presidencial desde la vuelta a la democracia: “Tenemos que mejorar la calidad de la educación en nuestro país”. Por supuesto que se han tomado medidas desde que estamos en democracia, pero no son suficientes. ¿No les queda claro con lo férreo del movimiento estudiantil?

Más allá de que se solicita no politizar el movimiento, ¿qué tiene de malo hablar desde la política? ¿Acaso tienen miedo también de que surja un nuevo sentimiento político a partir de la manifestación estudiantil? Un dato importante a considerar es que todos estos muchachos son hijos de nuestra democracia actual, así que bueno o malo, el mundo que ellos conocieron desde su más tierna infancia ha sido uno democrático, aunque medio condimentado eso sí, en una sociedad en que caminábamos en una “transición”, que incluyó ejercicios de enlace, boinazos, pinocheques, London Clinic y otros etcéteras tan pintorescos como patéticos. Pero ellos, se supone, no están estigmatizados con el sí y el no o con la Concertación y con la Alianza, que a esta altura parecen ser movimientos anodinos y acostumbrados al equilibrio en la forma, aunque en el fondo el asunto parezca una bolsa de gatos.

¿Dónde está la Presidenta? Por favor, urgen cambios en el gabinete y también entre los asesores. Que hagan cursos en Estados Unidos respecto del manejo de crisis. No es posible que el ex Presidente Ricardo Lagos tenga una voz menos temblorosa y de mayor poder de estadista que la de la actual Presidenta de Chile para referirse al tema de las manifestaciones estudiantiles. Está bien que hablemos de la oportunidad que generaron los estudiantes secundarios, pero sintámoslo sinceramente y que ello se vea trasuntado en la conformación de una comisión que realmente represente a todos los sectores involucrados en el tema de la educación y no deje afuera a actores que tienen mucho que aportar.

Más allá del manido cliché de la diferencia dramática en la sociedad chilena y la deficiencia estructural de la educación en Chile, las autoridades tienen que darse el tiempo para ver y analizar seriamente hasta qué punto lo que hicieron los estudiantes secundarios tiene su correlato en lo que pasa en la sociedad, o ¿acaso no estuvimos cerca de que el movimiento social hubiera crecido más allá de lo proyectado por el gobierno?

No es desplome del movimiento el hecho de que los estudiantes entreguen los colegios; ellos hicieron algo que a nosotros se nos había olvidado que se podía hacer: hablaron con conciencia de “clase” o mejor digamos “gremio” o para no hacer tan “político” el comentario, ellos hablaron como personas conscientes de su ser en el mundo, conscientes de que si no tienen una buena educación y las facilidades mínimas para acceder al estudio no pueden contar con una verdadera y efectiva herramienta de movilidad social, que les permita construir una mejor realidad para ellos y sus familias.

martes, junio 06, 2006

Adiós a Eliana Navarro, mi queridísima maestra

Hace 13 años, un día de invierno, conocí a la poeta Eliana Navarro. Yo era un joven con muchas ilusiones, con un bolso lleno de papeles de mi tesis para optar al grado de licenciado en literatura, buscando trabajo también, tratando de forjarme un destino.

En eso estaba cuando fui a la Biblioteca del Congreso, en Santiago, y me encontré con dos grandes personas, la señora Eliana Navarro y don José Miguel Vicuña. Ellos me abrieron su corazón y me llevaron por un camino que aún era inexplorado para mí: la poesía.

No conseguí trabajo, pero logré algo mayor, una amistad eterna, conocí el amor puro por la poesía de la señora Eliana Navarro, una de las mejores personas, una de las mejores poetas que he conocido en mi vida.

En ella todo era poético, sus palabras, su mirada, su intenso amor por la gran familia que formó.

Un amigo poeta me aturde con la noticia de su muerte. Ruego a Dios que ella esté en un lugar de privilegio, porque se lo merece sobradamente. Casi no puedo escribir de tanta pena; le tuve y le tengo un inmenso cariño. Era la maestra, la amiga.

Siempre vivirá, en cada verso, en cada palabra que aún recuerdo, en toda su inmensa poesía.

viernes, mayo 26, 2006

La voz de los estudiantes

Iban marchando por Vicuña Mackenna, los había visto antes en la Alameda, entonando un cántico en el que rimaban las demandas y sus arengas. Los estudiantes están movilizados, se han hecho escuchar. No son niñitos. Son parte de la sociedad y están hablando. Y tienen que escucharlos…

A mí me tocó una época difícil al ser estudiante secundario. Estaba Pinochet y sus tentáculos en todos lados. Liceos intervenidos, escuelas dominadas, universidades arrasadas. En fin. En ese tiempo sonaba un tema del que siempre me acuerdo y que irónicamente decía “la censura no existe, mi amor” hasta quedar sin palabras. La censura efectivamente existía, a manotazo limpio, a patadas, hasta hacer callar, amordazando, construyendo una realidad paralela, limpia y obsecuente al gobierno impuesto por la fuerza.

Por lo menos ahora se puede hablar, sin temor a aparecer quemado, amarrado con alambres, baleado o simplemente colapsado de tanta persecución, de tanta bota y lente oscuro en las calles.

Que hablen los muchachos, que hable también la clase media a través de ellos. La Presidenta tiene que escuchar. Manipular de alguna forma ese equilibrio macroeconómico del que tanto hablan los ministros y los políticos oficialistas y opositores.

Los muchachos están dando lecciones a los más grandes. Hay un mensaje que no se puede pasar por alto en la voz de los jóvenes. Hay una realidad que debe ser construida a partir de las miradas de los estudiantes.

lunes, mayo 22, 2006

A propósito de la lluvia en mayo
La lluvia ha sido escasa en Santiago este año. Sin embargo, mayo es un mes en el que las lluvias hace mucho tiempo se llevaron consigo cierta mirada que durante la primera mitad del siglo veinte deambulaba por la ciudad, regalando poesía y magia.

Neruda lo inmortalizó y lo lloró como quien llora la pérdida de un hermano. Es que Alberto Rojas Jiménez (1900 - 1934) era un veterano de la amistad y el encanto, un maestro a la hora de entablar relaciones humanas y poéticas.

Una lluvia borró su mirada de las calles que él recorría. Hoy allí en Vicuña Mackenna cerca de Diez de Julio se puede apreciar que su nombre fue dado a una pequeña calle sin salida.

Entre el 25 y el 26 de mayo fue la agonía. La lluvia lo había vestido para la muerte.

sábado, mayo 13, 2006

Esas voces

Convocan en simple aliento
Apilando su memoria ante nosotros
Las voces de los que fueron
Implorando un trozo de justicia en el recuerdo

lunes, mayo 01, 2006

Creación

El eco aún palpita en rededor
fundiendo las miradas en el sonido amplio del silencio repentino del alba
Sin andar más allá del propio indicio
Caminamos
Como si algo nos hubiera modelado las pisadas
Algo semejante
En cuerpo y alma

viernes, abril 21, 2006

Algunos datos a considerar

La convulsionada vida capitalina me tiene con las palabras cortadas y el tiempo se hace escaso para escribir en el blog. Y me causa algo de malestar pues me interesa mantener este pedazo de red con cierto movimiento. En fin. La vida ha trascurrido. El transantiago avanza, no sé muy bien para adonde, pero avanza, creo. El fútbol chileno sigue “ahí” no más. El tenis está un poco mejor. Hace tiempo que no me junto con alguno de mis amigos. La convulsionada vida capitalina otra vez.

Mi hijo está aprendiendo a leer. Mi hija hace sus primeras armas en kínder. Estoy contento. En este momento las cosas están ordenadas, pero falta un poco de tiempo. Días de 36 horas, por ejemplo.

Debo decir que estoy más contento que triste porque no ha llovido. Confieso que no soy muy devoto de la lluvia. No me gusta mucho. Lo confieso. Pero la contaminación está galopando en la ciudad. Y ahí están los responsables, midiendo, midiendo, midiendo, midiendo y midiendo.


miércoles, marzo 29, 2006

Marzo, aristas conocidas y desconocidas

En este tiempo he estado un tanto alejado de la escritura en el blog, pues las aristas de marzo han impedido que me acerque a este espacio. Sin embargo, a modo de verificación de acontecimientos importantes, tanto o más que las cuentas, el trabajo, los estudios y más cuentas, hace unos días me dediqué a buscar algunos hechos ocurridos en este mes. Me encontré que el 2 de marzo de 1973 la editorial Quimantú publicó dos libros de Pablo Neruda, dignos de mejores causas por cierto, pues de poesía no hay mucho: Incitación al Nixonicidio y Alabanza de la revolución chilena. Un 5 de marzo de 1946 fallece el escritor Jenaro Prieto, autor de sabrosas novelas: Un muerto de mal criterio y El socio (libro mal utilizado en paganas actividades escolares). También un 5 de marzo de 1974 se publica Confieso que he vivido, un interesante anecdotario de Pablo Neruda. El 7 de marzo de 1952 se publica Hijo del salitre, muy buena novela del ilustre Volodia Teitelboim. El 10 de marzo aparece el libro de poemas Recogimiento, de Carlos Mondaca, un poeta de los olvidados, en esa sombra que crearon los grandes monstruos literarios chilenos. El 11 de marzo de 1973 murió Manuel Rojas. El 12 de marzo se publica el inmenso libraco antológico La selva lírica, de Julio Molina y Juan Agustín Araya, todo un clásico o una petulancia, según se mire. El mismo 12 de marzo se suicida Adolfo Couve, un gran escritor, muy fino, agudo, con un intenso poder metafórico. El 25 de marzo de 1910 nace Oscar Castro, rancagüino poeta. El 29 de marzo de 1993 muere Juan Luis Martínez, poderoso poeta de mucha influencia en la creación de los ochenta. Lamentablemente, este mes también está marcado por crueles asesinatos, los que hasta el día de hoy no tienen la tan necesaria justicia.


Bueno, hay mucho más; pero no quería hacer un catastro de todo marzo, lo que buscaba era algo más allá de las aristas conocidas, devenidas en justos reclamos, en cuentas por pagar, acumuladas a la entrada de la casa, en el escritorio, en internet y así sucesivamente.

miércoles, marzo 01, 2006

Carlos Pezoa Véliz (1879-1908): “Mañana nadie se acordará de él”

Casi 29 años alcanzó a vivir Pezoa Véliz, un poeta relegado a veces a lecturas escolares y simplificado en su esencia poética. Es cierto que no vio en vida libros publicados, pero le dio a la lírica nacional un interesante aporte con sus poemas plenos de una conciencia social y una crítica aguda a la discriminación y a la indolencia frente al dolor de los más pobres.

Entre los que han escrito acerca de Pezoa Véliz, se encuentra Oscar Hahn, quien menciona que es el primer poeta chileno en conseguir establecer una voz propia de fisonomía inconfundible. En este sentido, si pensamos en poemas como “Nada”, “Tarde en el hospital”, “Entierro en el campo”, “El pintor Pereza”, entre otros, tal afirmación cobra una claridad objetiva, sobre todo si tomamos en cuenta que este poeta nace a la vida literaria en medio de un fuerte aire modernista, del cual muchos no lograron desprenderse.

Tarde en el hospital

Sobre el campo el agua mustia
cae fina, grácil, leve;
con el agua cae angustia;
llueve...

Y pues, solo en amplia pieza,
yazgo en cama, yazgo enfermo,
para espantar la tristeza,
duermo.

Pero el agua ha lloriqueado
junto a mí, cansada, leve;
despierto sobresaltado:
llueve...

Entonces, muerto de angustia,
ante el panorama inmenso,
mientras cae el agua mustia,
pienso.

Este poema es también de los clásicos de la literatura escolar, de aquellos textos que los profesores de castellano se encargaban de hacernos memorizar para luego repetirlos sin siquiera ingresar en su profundo significado. Vemos a un sujeto, solo, observando una realidad que es angustiante, más aun cuando llueve “agua mustia” (¿puede el agua ser mustia?). Hay en este poema una personificación del agua y una proyección del propio estado del poeta.

Hahn también señala que al enterrar a Carlos Pezoa Véliz, el diario Ilustrado expresó en una de sus notas que ya “mañana nadie se acordará de él”. Sin embargo, el tiempo se ha encargado de negar tal afirmación, incluso el poeta rockero Mauricio Redolés musicalizó el poema “Nada”, uno de los textos más conocidos de Carlos Pezoa Véliz. Si le hace justicia o no con su canto, no es lo importante, lo más trascendente es el reconocimiento hacia uno de los poetas que marcaron un hito en el camino que ha permitido que la gran poesía nacional fluya y crezca.


jueves, febrero 23, 2006

Todos íbamos a ser ingenieros


“Se necesita editor, experiencia en editoriales, buena redacción y capacidad de análisis de textos, buen manejo de las relaciones interpersonales, de preferencia ingeniero comercial o civil industrial, pero que sea ingeniero; no nos sirve un periodista o un licenciado en literatura, porque conocen mucho de producción editorial y poco de números. Así que no se les ocurra postular, recuerden que la cultura es una industria”.

“Se necesita jefe de comunicaciones, con manejo de medios, relaciones con agencias, organización de diario mural, intranet, revista institucional, etc. Abstenerse de postular periodistas, porque a pesar de que sean expertos en el tema, lo que necesitamos como empresa es tener ingenieros y este cargo no es la excepción. Por favor no insistan”.

“Se necesita encargado de comunicación estratégica. No postular periodistas, por favor”.

“Se necesita relacionador público para importante empresa minera. Sólo ingenieros comerciales que al menos sepan expresarse correctamente en público”.

“Diario pobre pero honrado necesita periodistas, el sueldo alcanza para la movilización mensual y tres almuerzos a la semana”.

lunes, febrero 13, 2006

Del amor, el día de los enamorados y la publicidad

Amor, amor, amor. Todo es amor. Y poesía, debo agregar, de contrabando, por si acaso alguien se acuerda de que la poesía tiene mucho amor en su esencia. También tengo que decir que Dios es amor. Lo digo por si las moscas, pues de repente alguien se acerca a El (de pasada aunque sea). Los enamorados tienen amor, del bueno y del otro también, total hay que probar antes de elegir en forma definitiva. Yo estoy profundamente enamorado. Y eso que llevo siete años de matrimonio.

Celebramos el día de los enamorados, es decir, la publicidad liberal nos agobia con ciertos mensajes segmentados y muy bien elaborados. Pero celebramos el día de los enamorados, como sea, conjugando alientos, palabras, miradas, con las manos entrelazadas, dibujando el nombre del ser amado en la entraña más profunda de nuestra alma. Hay amor en el aire y eso se celebra.

Debo confesar que nunca he creído en estos inventos de la publicidad; pero juego igual sabiendo que hago trampa, pues no hace falta este día para recordarme que estoy enamorado y que tengo que manifestarlo de alguna forma.

miércoles, febrero 08, 2006

Descanso veraniego

Mis vacaciones fueron en Chillán. No en la ciudad propiamente tal, sino que en un tranquilo lugar a 25 kilómetros en el camino a las termas. Hace tiempo que no visitaba ese lugar, creo que pasaron nueve o diez años ya desde la última vez; no tenía hijos y estaba soltero.

Ahora fue diferente. Aunque igual recorrí conventos, museos, mercados, pueblitos cercanos, la catedral. Y aproveché de comenzar a enseñarle a nadar a mis hijos. Es el ritual del verano. Tal como lo hicieron conmigo, hoy lo hago con ellos.

Fue diferente porque ahora veraneo con mi familia y vuelvo a aquellos lugares que antes visité de soltero. Es súper entretenido. Es otra forma de contar la historia personal de cada uno y construirla en familia nuevamente.

Pan amasado y leche de vaca todas las mañanas. Melones, sandías y duraznos. Miel. Quesillos. Aerobox. Televisión Satelital (reconozco este pecado). El celular estaba apagado la mayoría del tiempo. Me resistí a buscar un cibercafé. Lo rural fue un bálsamo para todos. El tiempo y las circunstancias nos pasaron por el lado y no nos preocupamos de nada. Estaban buenos los asados y las longanizas.

Descubrí un maravilloso espectáculo con mis hijos, cuando muy temprano nos levantábamos a ver cómo jugaban los conejos fuera de la casa en la que estábamos. Conejos silvestres muy ágiles e histriónicos. Les inventé un cuento a los niños acerca de esos animalitos. Todas las mañanas nos reuníamos para ver a los conejitos.

Todo muy simple; todo muy mágico.

lunes, enero 16, 2006

Los pasos perdidos

Carpentier se me viene a la memoria. El tiempo transcurre como si nada por nuestro lado y viajamos al pasado con sólo salirnos de las encementadas calles de nuestro Santiago. Hacia la montaña. Hacia el bosque. Rumbo a nuestra propia historia que late en cada paso que dimos y sobre los cuales volvemos a veces y otras sencillamente borramos de nuestros recuerdos.

Recuerdo el aroma a paltas y chirimoyas. Paltas muy frescas; las chirimoyas no me gustan tanto. Y una acequia y muchas moras. El río Aconcagua gritando fuerte y yo tratando de aprender a nadar. Debo haber tenido casi cinco años. El río gritaba fuerte y las moras tenían buen sabor. El aroma a vegetación y el sonido del agua. Nosotros en el río. El verano.

Recuerdo un tren. Parece que vamos de Quillota a San Felipe y mi tía está en la estación. Mi hermano salta en el vagón y el tren muy viejo. Casi no tiene luces en los vagones. Miel y pan amasado. Conejos. Una cuchara que aún guardo. Esa tía ya no está hace tiempo.

Recuerdo San Felipe. Año 2000. La municipalidad. Juan Cameron, gran poeta, primer lugar; Yo, poeta desconocido, en el segundo lugar del premio municipal de San Felipe. Luego de la ceremonia recorro las calles de San Felipe en busca de esos pasos del niño que algún día fui.

La poesía me hizo volver sobre esos pasos. Año 2006. La poesía. Aún.

lunes, enero 09, 2006

Every little thing she does is magic

Unidos en lo más íntimo de nuestra esencia caminamos por las calles, mirando y escuchando y riendo, siempre unidos. Siempre. Ella es la amada, el nombre adherido a los filamentos de mi alma. Es magia. Es la fuerza. Con ella construyo el mundo que pueblan mis ideas y en el que juegan las miradas de nuestros hijos. Ella abarca más allá de todo lo que yo pudiera imaginar en mi vida. Es magia. Convierte todo lo que mira en pura belleza. Es la espada de mi costado. Es la paloma, un alelí, la inmensa verdad.

Nada se mueve sin ella y todo deja de ser música cuando está lejos.