miércoles, enero 02, 2008

Adiós a Julio Martínez; adiós a una época

Desde muy pequeño leí en Las Ultimas Noticias una columna llamada Bajo la Marquesina, de Julio Martínez, hasta que un día él la dejó. Lo veía también en el canal 13, hablando de deporte e historia, entregándonos más que un comentario una reflexión, a veces épica, de la vida.

Nadie como él para las digresiones a punta de partidos de fútbol imposibles de sacar adelante. Dueño de un lenguaje impecable y de una memoria maravillosa. Quien no entraba en ese universo tal vez lo encontraba cursi y rebuscado; pero era todo lo contrario, un impecable colaborador de nuestro inconsciente colectivo, poniendo en escena todo aquello que estaba implícito en el devenir histórico de nuestras justas deportivas.

Un periodista me comentó que un día, cuando iniciaba su carrera, al estar en el estadio reporteando un partido, vio a Julio Martínez. Se le acercó y hablaron, incluso don Julio le dio un consejo. Hoy ese periodista no trabaja en deportes, pero recuerda con mucho cariño aquel consejo, que le ayudó a definir su camino en el periodismo.

Así era Julio Martínez. Periodista ilustrado e incisivo. Siempre con la palabra justa para definir un concepto deportivo. Mucho más que un simple memorión lector de revistas antiguas; mucho más que una edulcorada figura televisiva que pretende mayor protagonismo que los propios hechos que comenta. Seguramente es el último de su especie, con su partida le decimos adiós a una época.

domingo, diciembre 30, 2007

¿Resistiremos?

Este año fue rudo para la presidenta Bachelet. Sus ministros, sumando y restando, quedan más al debe que bien parados ante la opinión pública y eso repercute en la imagen que las personas tienen de quien ocupa la presidencia.

Las encuestas son elocuentes. Aunque algunos se refugien en el hecho de que las fotos que sacan estos sondeos tienen margen de error, algo nos están diciendo. Por lo mismo, tendríamos que saber si ese “resistiré” será por una reinvención o un continuismo.

Por otra parte, descabezaron al colorín y la Alvear sufre un soponcio tan repentino como adecuado para atenuar la frialdad del alejamiento de uno de los prohombres de la concertación chica, de los más reacios a juntarse con la izquierda. Para dónde irá esta maquinita DC ahora.

Un dúo hubiera sido lo adecuado: Bachelet y Alvear, ambas cantando Resistiré.

Otros datos: Lavín sube. Piñera anda por ahí, alentando a Colo Colo por si las moscas. Insulza quiere volver. Lagos, mira de reojo. El Transantiago queda para marzo del 2010.

sábado, agosto 11, 2007

Adiós José Miguel Vicuña, el poeta verdadero

(Fotografía de Leonora Vicuña, París 1995, en la portada del libro "Elemento y Súplica")
El 11 de agosto de 2007 fue un día con mucha luz en Santiago, soleado y cálido, intenso y diferente para ser pleno invierno. Sin embargo, un poeta me llama y me cuenta una noticia que cambia la perspectiva de este día tan luminoso: ha dejado de existir don José Miguel Vicuña.

Qué inmenso poeta fue don José Miguel Vicuña. Intenso, creador y contundente. Su voz crepitaba en el Grupo Fuego de la poesía, en aquel grupo de poetas que se reunió junto a él por más de cincuenta años. Su voz poética hablaba desde la más profunda reflexión metafísica, preguntándose por la existencia, construyendo un decir poético a la vez que cerebral, muy sentido e intenso. Entre sus libros podemos mencionar "Edad de Bronce" (1951), "En los Trabajos de la Muerte" (1956), "El Hombre de Cro-Magnon se Despereza" (1958), "Poemas Augurales" (1966), "Cantos" (1977), "Alígera Summa" (1995), "Elemento y Súplica" (2000). Debemos aprender de ese legado.
Abro su libro "Elemento y Súplica" y encuentro el poema “Despedida”, que inusitadamente describe una atmósfera que vivimos en estos días, en que la nieve y el frío cubrió nuestras miradas. En un breve homenaje transcribo una parte de este poema:
“Cae tenaz la nieve, abraza el orbe y cubre
de inextinguibles sábanas la tierra.
Mas otra vez más lejos, más deseado,
perezco para ella y me libero,
cuando el curvo regreso de inesperado llanto
bruscamente me limpia
de frescor amarillo, hacia los puertos”.
Hace poco más de un año que su compañera, la gran poeta Eliana Navarro, había dejado de existir y hoy él va a su encuentro en el misterio de la muerte. Ambos fueron queridísimos maestros y amigos entrañables.

José Miguel Vicuña fue una hermosísima persona y padre literario de muchos creadores. Su partida es realmente un feroz golpe para quienes lo conocimos.

Sólo puedo decir que él era un poeta verdadero.


jueves, agosto 09, 2007

A day in a life

Viajo en metro. Alguien de amarillo me indica con una luz que no traspase una cierta línea que indica precaución. Subo por escaleras en las cuales hay letreros que dicen “no subir”. Cuando el tren abre las puertas, me piden por favor que deje bajar antes de abordar el tren, luego alguien viene con un altavoz y me indica “avance por la orilla, ubíquese en el centro del vagón, ve que nos estamos entendiendo, siga, siga, muy bien…”

Vuelvo a ocupar una escalera que dice no pasar. Más allá alguien pone una cadena. Un cierto código se escucha por los parlantes de la estación y un regimiento de personas de amarillo impide el paso a los andenes.

Hay trenes largos y cortos. No sé cómo el guardia de amarillo sabe antes de que ingrese a la estación cuál es cuál. Antes no escuchaba a estos guardias. Ahora me resultan simpáticos. El metro sobrevive y nosotros con él.

Más allá, en La Moneda, discuten acerca de quién sabía y quién no sabía que el plan de transporte para Santiago no estaba bien dimensionado. Vuelven los fantasmas de ministros que cerraron la puerta por fuera. La Presidenta les pide a los ministros que se enfoquen y no pierdan el rumbo. Cae nieve, las enfermedades del invierno hacen nata.

“Nieva nieve sobre los rincones del tiempo”, como diría Vicente Huidobro.

miércoles, julio 18, 2007

De directorio y candidatos

Alguien detuvo la música y las sillas no estaban. La Presidenta miró y buscó, pero no había sillas donde sentar a sus invitados y se tuvieron que quedar parados, y luego retirarse si jugar.

Lagos Weber habla de mayorías dinámicas o cambiantes en función de las votaciones. ¡Qué bueno que así sea! Pero que tenga un sentido real de construcción y no sólo gallitos o mañoseos, para decirlo así bien claro.

Las personas propuestas al directorio de Televisión Nacional no tuvieron el apoyo del senado de la república. Buenos o malos, los candidatos no fueron confirmados y el gobierno sufrió un revés político. Así de simple.

Alguien tomó el control de la música y las sillas y queda claro que el gobierno en esta oportunidad no fue quien tuvo el control ni supo jugar. Muchachos, algo está cambiando, nótenlo.

sábado, julio 14, 2007

El amigo de Rojas Giménez y otros olvidados

Dicen que el 12 de julio se celebraron 103 años del natalicio de Pablo. Creo que el apellido es Neruda. Amigo de un poeta muy famoso, Alberto Rojas Jiménez. Sí, así se llama el poeta de aniversario, Pablo Neruda, dicen que fue el inmenso y telúrico padre poético de un interminable corro de poetas. Pablo, el inconmensurable, cósmico, Pablo.

Yo lo conocí porque era amigo de un inmenso poeta que deambula por las noches, entre las calles que ya no existen y entre otras que se niegan a desaparecer. Entre bares agonizantes de tanta angustia. Por allí se le ve pasar a veces, con algunos papeles como pájaros en las manos y una mirada clara y plena aún a pesar de los 107 años que él tendría ahora.

Rojas Jiménez y su amigo, Neftalí o Pablo Neruda, el que escribió Crepusculario. Sí, ahora lo recuerdo mejor. Un joven poeta resignificando el romanticismo y entrando en la materia para hablar desde ella. Sí, por eso que en los Veinte Poemas de Amor, construye su propia amada. Claro ahora me explico tantas cosas. Y tanto que escribió Pablo Neruda (construyendo y destruyendo su propia obra).

Romeo Murga también conocía a Pablo, así como lo conocían Víctor Barberis y Tomás Lago y Rosamel del Valle y tantos otros de los que no se habla.

lunes, junio 04, 2007

En recuerdo de Eliana Navarro

El 5 de junio se cumple un año desde la sensible partida de la poeta Eliana Navarro. Recuerdo el llamado de mi amigo y profesor don Gustavo Donoso, golpeando en mi alma directamente con el anuncio de la muerte de alguien que yo pensaba que viviría para siempre, pues personas como ella son fuente de vida y poesía. Aunque no estaba tan equivocado, porque su palabra está viva aún, y lo seguirá estando, en todo lo que ella construyó a través de su decir poético.

Ella fue muy humilde como para ponerse a competir en la plaza de abastos y fue demasiado grande como para que la muerte seque el huerto de su palabra. Lejos de aquello, su canto florecerá una y otra vez y perdurará en el tiempo, como una suave brisa, cálida casi imperceptible, pero siempre presente.

Yo aún la veo cada vez que paso por el viejo edificio de la biblioteca del Congreso en Santiago. La veo del brazo de don José Miguel Vicuña, entrando al edificio, en un día de otoño, como éste. Y luego los recuerdo en el antiguo café Santos, los veo a los dos, riendo y hablando de poesía. También los veo en su casa, en el jardín, en su pequeño paraíso y la poesía siempre junto a ellos.

Una buena manera de saber que un poeta es grande es si volvemos o no a su obra y si esa obra nos dice algo nuevo cada vez. En tal sentido, quiero compartir un breve poema, “Lied”, que apareció en el libro “Antiguas voces llaman”, una obra a la que conviene volver de tanto en tanto:

LIED

Estás en mí. Desde mis ojos miras
estas suaves colinas en que flota la niebla.
Ausencia. Soledad. Cae la tarde.

Desnudo vaso tuyo: va tu sangre en mis venas.
Cruza el río el paisaje como un adiós, cansada voz eterna.
Como un río en mi sangre va tu sangre.
Juntos volvemos por la noche inmensa.

Su partida sin duda fue una pérdida mayor para nuestra república literaria, aquella misma en la cual ella tuvo que haber sido ungida con los más altos laureles. No fue así, pero el premio mayor está en su trascendencia, no por memorando ni decreto, sino que por su inmenso valor poético.

sábado, mayo 19, 2007

Por culpa del metro

El metro frenó y yo que no me di cuenta no pude afirmarme de nada ni de nadie, así que sentí como mi cabeza se estiraba en una contorsión que seguramente me iba a costar más de una molestia. Llegué a la oficina y no pude siquiera sentarme, así que a la enfermería. Pastillas para el dolor y antiinflamatorios. Le dije a la enfermera si me iba a dar sueño con las pastillas y me dijo que no. Como que fui adivino porque andaba muerto de sueño y más encima tenía que ir a un curso de capacitación. Dolor y sueño. Hambre también porque no alcancé a almorzar. Y todo por culpa del frenazo del metro.

Está cochino el metro y hediondo, falta que aparezcan rayados los carros y ya estamos en otra dimensión. Pucha que me dolía el cuello. Y después me llamó la enfermera y me preguntó si estaba bien, si quería más pastillas. Ya se me había pasado la cuestión del dolor, más o menos, pero no quería ir de nuevo a la enfermería porque me querían mandar a la mutual, pues yo no sabía lo peligroso que podía llegar a ser el efecto latigazo, según ella. Me asustó un poco la enfermera y me volvió el dolor. Casi le pedí más pastillas y con eso me hubiera condenado a ir a la mutual y a ponerme un cuello de ortesis o algo así, no me acuerdo cómo se llama.

Después me sometí a los cuidados de mi mujer y me hizo una friega con un ungüento medio misterioso que mi papá trajo de la selva amazónica. Y pude dormir tranquilo. Y me llamó otra vez la enfermera para hacerme seguimiento y como por brujería me volvía el dolor en el cuello y le volvía a decir que ya no tenía dolor. Por lo menos ya no era tan agudo. Menos mal que luego de otra sesión de masaje con el ungüento misterioso se me pasó el dolor. Y todo por culpa del metro.

lunes, abril 23, 2007

Del libro y sus aristas

Mis hijos me recordaron que con motivo del día internacional del libro y la lectura debía facilitarles un par de libros para donar en su colegio. Me hicieron dudar un poco frente a mi biblioteca y tomé El Romancero Gitano de García Lorca, aunque también tomé Los Versos del Capitán de Neruda y Ultimos Poemas de Huidobro y Obra Gruesa de Nicanor Parra y finalmente terminé leyendo en voz alta algunos poemas junto a ellos.

Como no encontramos nada de lo que yo me pudiera desprender, partimos donde un librero de viejos, de los que aún se encuentran por ahí. Un antiguo amigo, primero de mis papás y luego mío y ahora de mis hijos. Buscamos entre los libros y dimos con algunos títulos para donar.

Luego escucho en la radio a la Ministra de Cultura, Paulina Urrutia, hablando de todos los eventos por el día internacional del libro y de la presencia de Chile en la feria del libro de Bogotá y otros asuntos más relacionados con el libro, la lectura y el acceso a la cultura. De pronto alguien le pregunta por el IVA a los libros y no hay respuesta concreta, como no la ha habido desde mucho antes. Seguramente el argumento de que no es necesario comprar un libro para leerlo es muy válido, “vayan a la biblioteca”, que las hay muy buenas, eso es cierto, y también está internet, donde es posible encontrar algunos textos; pero si uno quiere comprar un libro, es válido, ¿o no?

El tema del IVA es de larga data, ha habido insignes luchadores de esta causa, recuerdo a Lafourcade, entre otros, aunque no han obtenido resultados favorables. Sigo escuchando a la ministra y ella da una explicación un tanto difusa de que quitar el IVA no afectaría en nada al precio, porque los libros en su mayoría son importados, sobre todo de Europa, y existen impuestos, fletes y otros extras sobre el precio que los encarecerían igualmente. Lo he escuchado otras veces, así como que quitar el IVA no redundaría en mayor lectoría, les creo; sin embargo, los que leen y quieren comprar un libro, me cuento entre ellos, actualmente tienen que pagar tal impuesto y pienso que sería mejor que no existiera, pues incluso si la rebaja en el precio fuera mínima igual se notaría.

Jorge Luis Borges señaló que los libros son la extensión de la imaginación. Al escuchar a la ministra y a otros que han intentado explicar antes que ella el tema del IVA en los libros, se me ocurre que tal vez sería importante tomar aquello que dijo Borges y aplicarlo en este caso, es decir, usar la imaginación y agregarle la voluntad.

jueves, abril 05, 2007

Poesía en Semana Santa: La voz religiosa de Eliana Navarro

Siempre recuerdo una de las primeras lecciones que me enseñó un querido profesor y amigo poeta: “ser prejuicioso empobrece”. Esa es una lección que aprendí para siempre y creo que si bien muchas veces uno puede confirmar su prejuicio, vale la pena hacer el viaje para conocer el camino por uno mismo.

Digo esto porque en Chile se ha escrito poesía, que podríamos llamar religiosa, de muy buena calidad y una de las voces que han incursionado por esa senda es la de la poeta Eliana Navarro (1920-2006). Hablé de la lección que me enseñó mi estimado profesor, pues con la poesía de inspiración religiosa de Eliana Navarro confirmé que el prejuicio efectivamente puede llegar a quitarnos el privilegio de leer una obra intensa, llena de luces y hallazgos, envuelta en un halo de la más pura religiosidad que podría, desde la perspectiva de la inmediatez y el facilismo, atentar contra ella misma, cerrando la entrada a su profunda estructura.

En virtud de lo anterior, una de las obras que podemos señalar como fundamental en su inspiración religiosa y, por lo demás, muy recomendable para su lectura en esta fecha de recogimiento y reflexión, es “La Pasión según San Juan”, un texto del cual Hernán Díaz Arrieta (Alone) señaló en una carta a Eliana Navarro: “debo confesarle que esta voz religiosa que le ha venido, sin duda desde lo alto, tal vez de lo profundo, me parece de una belleza extraordinaria, tocada de una llama superior”.

A pesar de que muchos críticos literarios, profesores universitarios, estudiantes y otros poetas han hablado de ella, la poesía de Eliana Navarro no ha tenido la figuración que se merece. Tal falta de reconocimiento es del todo injusta, pues es una poesía eterna, sencilla y solemne a la vez, plena de significados. Asimismo, la religiosidad, el vivir poético de Eliana Navarro, se plasma en el decir y el diálogo más sentido y sublime, quedamente, sin aspavientos y lejos de las pequeñas envidias.

Compartamos el poema "Oración de Viernes Santo":

Vísteme hoy con la púrpura quemante de tus llagas
Prende sobre mis labios tu rictus de amargura
y exprime sobre el cáliz rebelde de mi alma
toda la mordedura, todo el desgarramiento,
la tiniebla y el frío
de tu noche en el Huerto

Así untados los labios de vinagre y de hiel
subirá hasta tu angustia mi encendida plegaria
por esta humanidad, que viniste a vencer
y que alza hoy milenaria su frente fatigada,
más que nunca soberbia, más que nunca sedienta,
más que nunca angustiada.

A través del trabajo poético de Eliana Navarro podemos acceder a esa poesía religiosa que muestra el diálogo con Dios, “en múltiples expresiones simples”, como lo señalara Eduardo Anguita. De esta forma, ella escribe desde la esencia misma de las cosas, compenetrada, empapada entrañablemente, en la misteriosa comunión con lo trascendente.

lunes, marzo 26, 2007

Crónica de un ajuste de gabinete anunciado

Gobernar un país no es fácil, sobre todo cuando las circunstancias arrecian y amenazan con desbordar por todos lados. El año pasado vimos cómo se efectuaba un cambio de gabinete en medio de un reclamo estudiantil que se hacía sentir fuerte. Andrés Zaldívar fue uno de los que cerraron la puerta por fuera en ese momento y fue reemplazado por Belisario Velasco, quien a esta altura del gobierno de Bachelet parece un experto profesional en mantener la calma a pesar de que Roma esté en llamas y, por qué no decirlo, se perfilaba como uno de los candidatos a cerrar por fuera la misma puerta que Andrés Zaldívar cerró el año pasado.

Los analistas y los políticos no habían coincidido plenamente en el asunto de si debía o no hacerse un cambio. Aparentemente se iba a seguir con el mismo gabinete, es decir, busquemos la solución con la gente que hay, no sacamos nada con empezar a cambiar ministros, si el tema de fondo es mucho más complicado e implica más que un cambio en el equipo. Pero la presión era alta y no sólo de la oposición, pues conocidos prohombres de la Concertación ejercían su derecho a pataleo indicando que urgía efectuar un cambio. Así que el ajuste en el gabinete vino a poner la guinda de la torta para un inicio de año que costará olvidar en el seno oficialista, sobre todo pensando en que la Presidenta Bachelet tiene la responsabilidad histórica, lo quiera o no, de mantener a la Concertación como una opción válida y eficiente de gobierno.

La salida del ministro Sergio Espejo, y el nombramiento de René Cortázar, era la crónica de un cambio anunciado; Blanlot también lo era de alguna forma. La situación daba para pensar que la cirugía sería mayor todavía, incluyendo a Belisario Velasco y Lagos Weber.

Voy a extrañar al ministro Espejo, convertido en colaborador permanente de los noticiarios matinales, un maestro también en el oficio de mantener la calma, con su voz profunda y conciliadora, semejante al más avezado de los predicadores, mientras Hamlet a gritos señalaba que algo podrido olía en Dinamarca.

No muere el sueño