lunes, julio 03, 2006

Dos docenas de estrellas

El domingo no pude ir al estadio, de hecho no quise, pues a pesar de que mis pequeños hijos y yo somos hinchas albos, no me atrevo a llevarlos a este tipo de eventos en los que suelen salirse de madre algunos grupos, provocando eventos poco afortunados que tienden a poner ciertas viñetas de terror a un espectáculo extraordinario como es el fútbol.

Ciertamente, me dediqué a ver la señal del cable y a traducirles a mis hijos, de 6 y 5 años, el momento tan especial que estábamos viviendo. La historia se inició temprano, después de la misa dominical, comenzamos a ver el desfile de banderas y gente vestida de blanco, una señal inequívoca de que nuestro equipo tenía que ganar, y que iba a ganar, sin duda.

Vivo en la comuna de La Florida y a las doce del día, en el paradero 14 de Vicuña Mackenna, confluían personas a pie y en auto, en camionetas, en buses, todos iban al estadio. Sonaban las bocinas y se elevaban los cánticos más combativos del albo. Seguro que Colo-Colo iba a ganar.

Los restoranes mejoraban su oferta con el partido de Colo-Colo con la Universidad de Chile a las 16.00 horas y en un gesto de altruismo futbolero luego abrían las ventanas y puertas y permitían que tanto parroquianos como espectadores furtivos atestaran esos lugares.

No jugó bien Colo Colo, debemos decirlo, humildemente; pero fue sólo un partido dentro de una campaña espectacular. No jugó bien el albo; sin embargo, se impuso cuando tuvo que hacerlo, con la mente y el corazón puestos en la estrella 24 de su historia.

3 comentarios:

tierragramas dijo...

yo recuerdo haber ido al estadio de pequeño. Mis tìos quisieron adentrarme en el mundo futbolero, pero no les resultó.

Así y todo, sin gustarme para nada el fútbol, pude disfrutar su relato.

Saludos!


( no sé si me recuerda, soy Kasuro )

chau!

Enzo Antonio dijo...

¡Colo Colo campeón! un grito que recorrió tres cuartas partes del estadio, mientras el sector sur el silencio era desgarrador. Un triunfo inolvidable.

muebleydecoracion.blogspot.cl dijo...

Colo colo, vida y pasión de mi hijo. y el, si se puso los botines por el cacique, conocio medio Chile y parte de Argentina, fue compañero de Fierro, pudo ser tanto o mejor,pero un virus fustro sus pretenciones y a los 11 años obligadamente dejo el futbol y arrastro su dolencia hasta hoy que se supone su cuerpo adquiere defensas, pero las penas al pasado y a disfrutar, como el lo hace con su Colo colo.

No muere el sueño